
El juicio contra el presunto criminal de guerra nazi John Demjanjuk, de
origen ucraniano, ha comenzado hoy en un tribunal de Munich, al sur de
Alemania. El acusado, que ha aparecido en silla de ruedas, deberá
responder por su presunta "complicidad" en la muerte de 27.900 judíos
en el campo de concentración polaco de Sobibor durante la II Guerra
Mundial.
El suyo podría ser el último juicio que se celebre contra un destacado
dirigente nazi en Alemania, un país que, hasta la fecha, sólo ha
emitido 6.600 sentencias condenatorias contra antiguos criminales de
guerra del régimen de Adolf Hitler, dos tercios de los cuales fueron
sentenciados a penas inferiores a los dos años de cárcel. Los grupos
judíos y las familias de las víctimas han declarado que nunca es tarde
para hacer justicia, y que el caso de Demjanjuk es simbólico. "No
deberíamos cometer el error de pensar que un juicio contra un criminal
de guerra es un juicio contra un solo hombre", ha dicho el rabino
Marvin Hier, decano del Centro Wiesenthal de Los Angeles.
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